Es triste ver personas sin sueños ni proyectos.Es igualmente triste cuando tienen prospectos a futuro, pero carecen de estrategia para lograrlos.
La estrategia es parte tan importante de un anhelo como éste mismo.
Si no tiene una estrategia para alcanzar su sueño es como si estuviera viviendo en un mundo de fantasía. Ha fracasado en la transición de soñador a ejecutor.
La estrategia empieza tratando de comprender qué papel desempeño actualmente en esta vida. Luego, consiste en procurar comprender dónde quisiera estar, por ejemplo, en cinco años. Seguidamente, estriba en evaluar las probabilidades realistas de llegar hasta donde quiero llegar, teniendo en cuenta cuál es mi posición presente.
Intento descubrir el camino que está entre mi situación presente y mi situación futura, haciéndome la pregunta: ¿cuáles son los pasos que necesito tomar de mi posición presente a la futura?
Su sueño es una vista general e idealista de dónde quiere ir, en cambio sus metas son declaraciones específicas y realistas de cómo va a llegar allá.
Es necesario que se fije una serie de objetivos pequeños para llegar donde quiere ir. El secreto de salir adelante es empezar. El secreto de empezar es desglosar las tareas complejas y abrumadoras en tareas pequeñas y fáciles de manejar, y luego empezar por la primera.
Todas las personas valiosas tienen buenos pensamientos, buenas ideas y buenas intenciones. Lo que pensamos, lo que sabemos, o lo que creemos, a fin de cuentas, es de poca consecuencia. Lo único verdaderamente trascendente es lo que hacemos.
Si en realidad tiene el deseo serio de lograr su sueño, ¿qué puede hacer hoy que sea un paso para acercarse a lograrlo? No es posible alcanzar todo el sueño de una sola vez. Tiene que llegar paso a paso.
Las historias de los triunfadores nos muestran que ellos se distinguieron por su persistencia, mejor dicho, por su persistencia enfocada día tras día.
No existe cosa tal como el plan perfecto. La planificación estratégica no es una ciencia exacta, y todo lo que se involucra en el proceso de crear un camino para alcanzar lo que se propone, deberá comprender la importancia de permanecer flexible durante el proceso.
La planificación estratégica trata con el efecto futuro de las decisiones presentes. La mejor manera de enfrentar la incertidumbre del mañana es considerar nuestras opciones a medida que se desarrollan los eventos.
Los líderes exitosos cambian sus planes y abandonan las estrategias que no funcionan. A menudo se les llama “líderes visionarios”.
Permanezca flexible y prepárese para los cambios. La persona flexible realiza cambios o variaciones según las circunstancias o necesidades. Prepárese a emplear dos habilidades: el pensamiento crítico que pregunta: ¿qué cosa debo cambiar?, y el pensamiento creativo que pregunta: ¿cómo puedo cambiarlo? Entonces, tendrá una buena probabilidad de enfrentar los desafíos y vencer los obstáculos.

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